Horas extra no remuneradas para los trabajadores de IKEA en Bosnia y Herzegovina

La "Caravana de Historias de Trabajadores de IKEA" de la ICM, una campaña para permitir que los trabajadores de IKEA de diferentes países compartan sus vidas y experiencias laborales, se ha trasladado a Bosnia y Herzegovina para narrar la historia de los trabajadores empleados en Nova DIPO en Gornji Podgradci.


Los trabajadores entrevistados por la ICM dijeron que la empresa, que actualmente emplea a 380 trabajadores, produce muebles y parquet. También informaron que la compañía se privatizó en 2008 y en 2017, comenzó a suministrar para IKEA.


Los trabajadores dijeron que sufren de condiciones de trabajo extenuantes y deficientes estándares de salud y seguridad ocupacional. Narraron cómo se les exige que trabajen de 9 a 10 horas todos los días sin pago de horas extras en medio de la falta de compromiso de la empresa para proporcionar transporte.


Los trabajadores también se quejaron de que no tienen suficiente equipo de protección personal (EPP). Un trabajador dijo que tuvo que pagar, con su propio dinero, guantes para protegerse las manos mientras trabajaba.  


El uso de maquinarias de segunda mano, viejas y defectuosas en el proceso de producción, también suscitó preocupación. Los trabajadores dijeron que el funcionamiento de dichas máquinas presenta graves riesgos para la salud y la seguridad.


Además, se quejaron del comportamiento abusivo de los gerentes de línea con los trabajadores de base, pues se han evidenciado desde chantajes hasta acoso sexual. 


Como respuesta, los trabajadores dijeron que decidieron formar un sindicato para luchar por sus derechos. La empresa recibió la noticia con acoso. Informaron que algunos de sus afiliados fueron enviados a casas con licencia remunerada, discriminados, amenazados con rescisiones de contratos e incluso heridos físicamente. 


Esperaban que, al contar sus historias, los compañeros trabajadores de IKEA de todo el mundo los apoyen en su lucha por proteger sus derechos y obtener el pleno reconocimiento sindical. "Instamos a los trabajadores que laboran en las fábricas de IKEA, y a los proveedores en diferentes partes del mundo, a unirse a un sindicato. Solo afiliándonos a sindicatos aseguraremos nuestros derechos como trabajadores", dijeron estos obreros.